La duda religiosa y existencial en el Séptimo Sello de Ingmar Bergman

Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe. Porque si después no hay nada, evidentemente nunca lo sabré, cuando me hunda en la nada eterna; pero si hay algo, si hay Alguien, tendré que dar cuenta de mi actitud de rechazo.- Blaise Pascal

El cine de Ingmar Bergman está plagado de preguntas filosóficas y dudas existenciales acerca del estatuto del hombre en el mundo y del sentido de la vida. Bergman lanza en sus filmes inquietudes religiosas que lo acompañaron desde su infancia y terminaron afectando su vida adulta. Sin embargo, a pesar de que su obra es principalmente autorreferencial, todos los humanos podemos entender la angustia de tales cuestiones porque en el fondo todos hemos, al menos alguna vez, dudado de lo mismo: ¿Existe Dios? ¿Dónde está? ¿Qué hay después de la muerte? ¿Qué sentido tiene la vida?

Estas cuestiones que saca a la luz Bergman increpan al hombre independientemente de la religión de cada uno. Muchos hombres encuentran el consuelo en la fe, logrando así calmar su angustia y miedo. Sin embargo, muchos otros viven en la duda constante y sin encontrar respuesta alguna. Si bien Bergman no plantea ninguna resolución en sus filmes, lo importante es que trae a colación esas reflexiones y a partir de ellas, cada hombre es capaz de buscar las respuestas que necesita.

Ingmar Bergman nació el 14 de julio de 1918 en Upsala, Suecia y falleció el 30 de julio de 2007 a los 89 años en la isla de Fårö. Fue el segundo hijo del pastor luterano Erik Bergman y de Karin Åkerblom. Bergman nació en el seno de una familia muy estricta, en la que la represión de los instintos se consideraba virtud. La educación que recibió de su padre fue basada en los conceptos luteranos de pecado, confesión, castigo, perdón, misericordia y en especial la relación con Dios. Lo cual influyó desde su temprana niñez y repercutió en cada uno de sus filmes.

Debido a esta educación de carácter rígido, él y su hermana, Margareta, se refugiaban constantemente en un mundo de fantasía que ellos mismos habían creado. Juntos compraban películas para su proyector familiar y construían teatros de marionetas que los ayudaban a escapar de la formación luterana y estricta en la que vivían el día a día.

La infancia de Ingmar Bergman marcó su vida adulta y su obra como ningún otro director. Las imágenes y los valores de su niñez, lo siguieron por el resto de su vida, y la proximidad con la religión luterana de su padre, lo sumergieron en cuestiones metafísicas, como: la existencia de Dios, la muerte, el dolor y el amor. Bergman poco a poco buscó la forma de encauzar sus propios sentimientos y creencias, independizándose cada vez más de los valores paternos a fin de buscar su propia identidad espiritual. A través del teatro y del cine logró encontrar su camino y expresar las emociones reprimidas de su infancia.

Desde su primer guión de cine, Tortura (1944), el cual fue llevado a la pantalla por el cineasta sueco Alf Sjöberg, se revela la influencia de sus recuerdos personales. En los filmes posteriores que él dirigió, se ve claramente la influencia de su vida en los protagonistas, pues es a través de estos que Bergman va develando sus temores, ansiedades, aversiones, así como sus posibilidades de creer en una fuerza superior.

Uno de sus primeros filmes en los que se ve la clara influencia de su infancia y la estricta educación luterana de su padre es en El séptimo sello (1957). La película entera está plagada de diálogo religioso y existencial.

A continuación voy a analizarla, les recomiendo verla antes ya que hay spoilers.

Junto con el diálogo, la increíble fotografía de Gunnar Fischer, la cual juega con los blancos y negros de manera asombrosa, Bergman nos lleva a través de estas inquietudes existenciales y nos introduce a un mundo que tiene más dudas que respuestas. Y que, sin embargo, nos hace reflexionar y entrar en diálogo con nosotros mismos para buscar solución a tal desasosiego.

La película la protagonizan la muerte (Bengkt Ekerot) y Antonius Block (Max von Sydow), quienes inician una partida de ajedrez en la que ambos apuestan, si la muerte gana puede llevarse a Antonius pero si pierde éste puede conservar la vida. Mientras tanto, Antonius y su escudero Jöns (Gunnar Björnstrand) emprenden el viaje hacia el castillo de Antonius, quien después de 10 años de pelear en las cruzadas quiere volver a casa a ver a su esposa. A lo largo del camino se les va uniendo gente, como los teatreros Jof y Mía con su hijo Mikael, también un herrero y su esposa, con su amante y una doncella, quien es salvada de un destino trágico por Jöns. Empiezan todos juntos una travesía sin saber que la muerte los sigue a cada paso.

Mediante las ingeniosas conversaciones, que principalmente sostienen Antonius Block y la muerte, se revelan las tendencias teológicas y existencialistas no solo de Bergman sino de cada ser humano. Una escena que me gusta muchísimo, es en la que discuten la muerte y Antonius en un confesionario. En este diálogo discuten sobre el sentido de la vida, lo que hay más allá de la vida y la existencia de Dios.

Antonius le confiesa a la muerte, sin saber que es ella, sus inquietudes porque siente el vacío del mundo, ha perdido el sentido de la vida, ha perdido la fe en la humanidad y en Dios después de haber ido a la guerra en las cruzadas. Clama que quiere morir, pero no quiere hacerlo hasta saber qué hay en el más allá. Sin embargo, eso es algo que ni la muerte misma le puede contestar. Ante ello, Antonius le suelta una serie de preguntas a la muerte acerca de Dios:

¿¡Por qué la cruel imposibilidad de alcanzar a Dios con nuestros sentidos!? ¿¡Por qué se nos esconde en una oscura nebulosa de promesas que no hemos oído y milagros que no hemos visto!? Si desconfiamos una y otra vez de nosotros mismos, ¿cómo vamos a fiarnos de los creyentes? ¿Qué va a ser de nosotros los que queremos creer y no podemos? ¿Por qué no logro matar a Dios en mí!? ¿Por qué sigue habitando en mi ser? ¿Por qué me acompaña humilde y sufrido a pesar de mis maldiciones que pretenden eliminarlo de mi corazón, porqué sigue siendo una realidad que se burla de mí y de la cual no me puedo liberar?… ¿me oyes?

Antonius quiere entender a Dios antes que creer en él. Quiere entender lo que sucede después de la vida, pero esa es una cuestión que todo hombre tiene y que jamás encontrará la respuesta.

Antonius en acto desesperado pide que Dios baje y le revele la verdad. Pide que Dios no calle y le asegure que sí hay algo después de la vida y que no hay un vacío, pues de ser así, en realidad su vida no habría tenido sentido y ahora se encaminaría hacia allá, hacia el olvido. Por ello, al final prefiere aferrarse a Dios, no por fe sino porque se da cuenta que sin Él la vida pierde todo su sentido.

Este diálogo es mi favorito en toda la película y me parece que es el principal, porque es en el que se revela toda la trama que se desarrolla a lo largo del filme. Antonius teme como cualquier hombre haber desperdiciado su única vida y en sus últimos momentos quiere encontrarle un sentido.

Por otro lado, la película está plagada de simbolismo. Empezando por el título El séptimo sello, hace referencia al libro del Apocalipsis de la Biblia, en el que el ángel desata el séptimo sello y solo queda un silencio divino. En mi opinión, eso significa que ante las cuestiones existenciales y divinas solo obtendremos eso por respuesta: el silencio divino del Creador.

Un símbolo importante es la partida de ajedrez que juegan la muerte y Antonius. De hecho, Bergman lo retoma de una pintura de Albertus Pictor, en la cual sale la muerte jugando al ajedrez con sus víctimas. Esta idea representa que la muerte no puede ser vencida nunca y que de todas formas la tendremos que enfrentar al final de nuestras vidas.

Otro simbolismo presente es el de la Sagrada Familia, representado por Jof, Mia y Mikael, los teatreros de circo que se encuentran en el camino y que los acompañan al castillo de Antonius. De hecho, el mismo Jof tiene visiones religiosas en las que ve a la virgen María con el niño Dios jugando en el bosque. En medio de tanta podredumbre y peste negra que cobra las vidas inocentes, esta familia representa la vida y la esperanza que aún yace en el mundo. Es por ello, que Antonius distrae a la muerte, sabiendo que probablemente ésta le gane y se lleve no solo a su alma sino de todos los que van en la caravana con él, y deja que la familia escape.

Un símbolo más que me gustaría enfatizar, es la aparición de la muerte frente a Antonius desde el principio. Esto significa que Antonius ya se estaba muriendo, probablemente de la peste negra contraída por las cruzadas, solo que él prefiere alargar un poco su vida para encontrar respuestas. Por ello, al final la muerte se lleva a toda la caravana que iba con Antonius, pues quizá ya los ha infectado de peste a ellos también y deben morir.

En mi opinión, la influencia religiosa es evidente en toda la obra de Bergman pero principalmente en la película El séptimo sello. El diálogo del filme es magnífico, lleno de inquietudes filosóficas y religiosas que todos hemos tenido en algún momento de nuestra vida.

Además del argumento, me parece un filme excepcional tanto por la fotografía de Gunnar Fischer como por la música de Erik Nordgren, ya que ambas se integran con el diálogo y forman una pieza de arte. Los paisajes de Fischer muestran una Suecia magnífica que te quita el aliento. Si bien Bergman nunca superó los eventos que lo marcaron en su infancia, los supo enlazar en sus películas interesantemente a tal grado que logra que el público también se cuestione.

En mi opinión, El séptimo sello, es una película que deja mucho que reflexionar. El argumento es impresionante y no es algo que puedas ver solo por entretenimiento y salir de la sala del cine como si nada, sino que es un filme que te hace volver hacia ti mismo y hacia tus creencias y te hace preguntarte sobre donde te encuentras parado, sobre si tu vida tiene sentido y sobre qué estás haciendo con tu existencia. Es fenomenal.

Referencias

Ingmar Bergman. El septimo sello. Svensk Filmindustri: Suecia, 1957.

https://www.google.com.mx/amp/s/www.eleconomista.com.mx/amp/arteseideas/100-anos-de-Ingmar-Bergman-y-su-pertinencia-en–la-pantalla-20180716-0100.html

https://www.diariolibre.com/revista/cine/el-siglo-de-ingmar-bergman-un-visionario-del-septimo-arte-PG10343815

https://www.vidaalterna.com/zarlene/mobil/95_aniversario_del_nacimiento_de_ingmar_bergman.htm

https://www.ecured.cu/Ingmar_Bergman

http://stalker21.com/el-septimo-sello-de-ingmar-bergman-jaque-mate/

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